Montse Guardia Güell ostenta desde 2019 el cargo de directora general de Alastria Blockchain Ecosystem, una asociación sin ánimo de lucro que fomenta la economía digital a través del desarrollo de tecnologías de registro descentralizadas; es decir, blockchain. Su vida ha estado ligada a las Telecomunicaciones y a la Administración de Empresas, acumulando más de veinte años de experiencia en dirección de áreas TIC. Ha sido Digital Delivery Director del Banco Sabadell y ha estado en estrecho contacto con otros países y culturas gracias a su proyección internacional, siendo por ejemplo responsable de los servicios de tecnología de la información de cuatro Juegos Olímpicos. Hoy nos atiende a través de videollamada para charlar sobre uno de esos conceptos que prometen revolucionar el campo de las nuevas tecnologías.

Blockchain y Alastria: juntos por una economía digital más sostenible

Andalucía Conectada: ¿Qué es el blockchain y por qué es importante?

Montse Guardia: Blockchain está basado en dar una capa de mejora a Internet. Enriquece las telecomunicaciones, cambia la arquitectura y la forma de comunicar. Con una videollamada como esta, envías un mensaje a algo centralizado que a partir de ahí se procesa con un software y luego se envía a otra persona o a otras empresas. Con el blockchain, desde el inicio, tú estás en esa red y comunicas de una forma más segura. ¿Y por qué más segura? Porque vas a hacer un bloque —el dato que quieras comunicar—, te lo vas a quedar tú, y vas a poner una imagen de ese dato en un bloque, es decir, lo vas a encriptar. Y ese bloque, esa codificación de tu dato, que lo conservas tú, lo vas a encadenar en una secuencia. Como si fuese un libro. Esta cadena de bloques se transmite entera y si le sacamos un bloque, veríamos que falta una «página del libro». Se pararía la comunicación.

Blockchain es entonces una programación, un código que pones encima de una capa invisible (Internet) que hace que la transmisión sea más segura y menos manipulable. Por eso nos interesa tanto blockchain, pero también por eso es complejo. Te tienes que imaginar esos bloques cómo se encadenan, y eso no es algo que haga la gente. Lo hacen el software y los ingenieros de software.

Andalucía Conectada: ¿Y qué papel juega Alastria en este nuevo ecosistema de blockchain?

Montse Guardia: Alastria ahora tiene tres años y la fundamos con una misión que estamos siguiendo al pie de la letra: divulgar y hacer comprensible blockchain. Es más, que la gente aprenda haciendo. Nos asociamos desde muchos sectores —la industria, la economía, la academia y la administración pública— para aprender cómo va desarrollándose blockchain, en qué marco jurídico encaja y para qué propósito. Nosotros somos una asociación sin ánimo de lucro que impulsa la innovación. Lo que deseamos es que la creación de casos de uso en un marco regulatorio europeo sirva para impulsar la innovación. Que se creen nuevos modelos de negocio y que se cree lo que llamamos una economía digital mucho más sostenible y que ofrezca bienestar a todos. Por eso, en Alastria el 47% de los socios son PYMEs. Es una asociación transversal.

Marco legal y aplicaciones reales del blockchain

Andalucía Conectada: ¿Cómo es el marco legal en España del blockchain en general y de las criptomonedas en particular?

Montse Guardia: En 2017, cuando empezamos, uno de los casos de uso que se había trabajado más era el de la «cripto». Yo los llamo «activos digitales». El concepto de moneda va muy ligado a la política monetaria. En el caso de las «cripto», no tienen por qué seguir esa política. Son intercambios de valor. Durante estos tres años se ha ido madurando la comprensión de la legislación, de la regulación europea, que es la que usamos en España, y también la evolución de la tecnología. Ha habido por tanto una convergencia. Y ahora estamos en un momento en que mucha regulación se puede aplicar a los casos de uso del blockchain, pero para los «criptoactivos», hace falta otra regulación. Precisamente se acaba de publicar el MiCA, la primera normativa europea de la Digital Finance Strategy, sobre criptoactivos, aunque es un borrador en revisión. Vemos cómo poco a poco se va comprendiendo más el valor que tiene esta tecnología en las áreas financiera y de seguros, pero no solo en estas. La mayoría de casos de uso de estos tres últimos años han estado muy relacionados con procesos y trámites en todas las áreas, no solo el criptoactivo.

Andalucía Conectada: ¿Y cuándo podemos esperar que el blockchain entre a formar parte realmente de nuestras vidas?

Montse Guardia: Yo siempre digo que lo no visible tiene un impacto mayor que lo visible. Y eso es lo que nos pasa con las tecnologías de la información. En realidad, estas tecnologías ya están a nuestro alcance, ya las estamos usando sin saberlo. Nosotros, en sensórica por ejemplo, contamos con ejemplos prácticos. Los que corremos ya tenemos nuestros relojes inteligentes que te van asesorando, etc. Y en este año tan complejo de 2020, me gustaría hacer hincapié en el campo de la telemedicina. Ya tenemos la madurez de la tecnología blockchain, y ojalá hubiese llegado antes, porque ahora en pandemia, con todo lo que está pasando, sí que hemos visto que ha sido trascendental el uso de la tecnología de la información.

Un caso que creo que es muy claro es el del consentimiento informado, cuando hay que hacer una operación médica. Blockchain sirve para eso. Sirve para que quede registrado en el timestamp o marca de tiempo toda la información que te transmite un médico y que tú, como paciente, puedas dar tu conformidad sobre un vídeo informado y registrar que has entendido y que estás de acuerdo con lo que va a suponer una operación. Ya hay una empresa en España que ofrece este servicio que se llama eConsent. Esta en concreto es del norte de España, pero en Andalucía ya se están haciendo cosas parecidas. Tenemos el caso de un diseñador que está incorporando un chip a sus zapatos para registrar a través del blockchain la autenticidad del producto. Si damos nuestro permiso, ese diseñador nos va a dar información añadida sobre el zapato y se va a «comunicar» con nosotros. Los usuarios, sin darnos cuenta, ya estamos usando blockchain e IoT en compras como esta.

Andalucía Conectada: También está el caso de Chain4track, un proyecto de emprendedores sevillanos para certificar la trazabilidad del vino mediante tecnología blockchain.

Montse Guardia: Exacto. Y en la Universidad de Jaén también hay trabajo realizado en torno al aceite de oliva. Y en Granada… Todo lo que es el sector agroalimentario está trabajando mucho la trazabilidad de origen. El blockchain ofrece estas ventajas: puedes «escribir», o programar más bien, en la blockchain y eso queda para siempre, con lo cual el fraude está muy limitado.

La tecnología blockchain supone un cambio de paradigma sobre cómo nos comunicamos por Internet.
Además de añadir una capa extra de seguridad a cualquier intercambio de información en la red, la blockchain trae consigo la identidad digital.
Esta tecnología ya funciona en multitud de acciones que llevamos a cabo a diario, como transacciones bancarias, telemedicina y dispositivos inteligentes.
Blockchain no es solo una revolución tecnológica: también puede significar una revolución social, allanando el camino hacia una tecnología de la información más diversa y libre de géneros.

La apuesta de las Administraciones locales por el blockchain

Andalucía Conectada: ¿Es infalible el blockchain?

Montse Guardia: Como buena ingeniera te diré que nada es infalible nunca. Lo que hacemos en tecnologías de la información, al menos los que nos hemos dedicado al riesgo, es que las herramientas tengan una probabilidad cada vez menor de fallar. Blockchain tiene en este caso una probabilidad de sufrir un «percance» mucho menor que otras tecnologías o que la forma actual en que nos comunicamos por Internet. También hablarte del precio: para hacer que algo falle menos, siempre va a depender de la inversión que tú hagas. Estas nuevas tecnologías requieren menos inversión para ser más infalibles. Nada es 100% infalible, pero dependiendo de la inversión que hagas y de la tecnología, vas a conseguir que haya menos fallos. En ese sentido, blockchain necesita una inversión menor para darte una más alta seguridad. Recordemos que blockchain es descentralizado. Si hay un fallo, se ha de repetir en todos los sitios. Es lo que siempre hemos dicho: buscamos que no haya un solo punto de fallo. Si hay un fallo en uno de los nodos de la blockchain, los demás nodos recuperan la información. Eso es ya una resiliencia en sí de la red.

Andalucía Conectada: ¿Y cómo está siendo la implementación de las administraciones locales de esta tecnología?

Montse Guardia: Ahora en Alastria están sumándose cada vez más administraciones locales, regionales y centrales y hay casos de uso por ejemplo en el Gobierno de Aragón, que ha automatizado procesos de licitación en blockchain. El Ayuntamiento de Córdoba también está trabajando en un proyecto con Metrovacesa y otras empresas que están en Alastria para que una promoción sea de confianza. Esto significa que cada promoción tiene su ficha oficial, donde puedes ver el arquitecto de la promoción, la promotora, la constructora, la licencia… Todo esto queda registrado. En Andalucía Emprende también estamos trabajando en toda la parte de ayudar a los emprendedores no digitales —no solo startups— a utilizar esta tecnología en sus nuevos negocios. Creo que en Andalucía esto se ha entendido rápido y es importante ese mensaje.

El futuro está en la identidad digital

Andalucía Conectada: Siendo un proceso tan aparentemente sencillo y lógico, ¿cómo es que no se ha empezado a usar antes?

Montse Guardia: Lo que más nos gusta a los ingenieros de esta tecnología es que tiene detrás mucha complejidad. Lo que hicieron los primeros programadores que empezaron con el bitcoin en 2009, y todo lo que ha pasado desde 2015, es algo muy complejo, porque mezcla varias disciplinas de las tecnologías de la información (criptografía, data mining…), pero ejecutado de forma sencilla. La arquitectura es difícil, pero su uso es sencillo. Y eso nos gusta mucho. Pero es que además de hacerlo sencillo, supone un cambio de paradigma.

Como bien dices, ¿por qué no lo estamos usando todos ya? Pues porque tenemos que cambiar nuestros hábitos. Esta tecnología, la forma en que está desplegada, nos obliga a cambiar de hábito entre todos. Primero, entre las empresas, porque te has de poner de acuerdo y has de crear consenso para acordar qué información vas a intercambiar y para crear esa automatización del proceso. En Alastria, por ejemplo, nos asociamos entre todos para crear estos foros —y esto es algo humano, no tecnológico— donde cada empresa pueda ver lo que le interesa. El beneficio de este consenso es altísimo, pero debemos cambiar el modelo de relación empresarial y debemos crear entidades colaboradoras. Luego, como usuarios, vamos a empezar a usar la identidad digital. Vamos a empezar a ser más conscientes de qué datos queremos dar cuando entremos en una plataforma...

Andalucía Conectada: Y a ser más responsables de lo que publicamos en la red, ¿no?

Montse Guardia: Y a ser más responsables. Hay un proceso de maduración de la tecnología, porque aunque se basa en tecnologías más antiguas, como red descentralizada tiene entre nueve y cinco años. Es muy poco. Por otro lado, nosotros, los humanos que tratamos de entender esta tecnología, necesitamos dar ese salto a tener unos mecanismos de acuerdos, una regulación. Estamos en esa transición. Vamos a utilizar el blockchain y nos va a traer beneficios, pero debe haber un esfuerzo por la parte humana.

Las Administraciones locales no se quedan atrás: el Ayuntamiento de Córdoba y Andalucía Emprende ya están poniendo en marcha acciones para implementar el blockchain.

Hacia una tecnología de la información libre de géneros

Andalucía Conectada: Usted es una referente para las mujeres en el campo del blockchain. ¿Qué visión tiene de la brecha de género en esta y otras disciplinas STEM?

Montse Guardia: Esa brecha es así, existe, y lo que debemos evitar es que sea mayor. Realmente es un problema. Yo lo que siempre digo en relación al blockchain es que igual que es un modelo para «resetear» antiguas prácticas que hemos hecho en las TIC, aprovechemos esta nueva tecnología y esta forma de ver holísticamente la arquitectura digital para ser más diversos. Necesitamos ser más diversos. Hasta ahora, por el motivo que sea, se ha visto mucho más impacto de la programación en el género masculino. Pero en realidad, hay grandes programadoras e ingenieras. Están ahí impulsando. Lo que pasa es que como sociedad, ya no deberíamos darle género a la tecnología de la información ni a cualquier otra profesión.

Aquí es donde creo que tenemos que hacer un esfuerzo, ya que el mundo digital es cada vez más nuestra vida. Todos nosotros, si contamos cuántas horas del día pasamos delante de un ordenador, al lado de un móvil, ni siquiera para jugar… También las personas mayores, nuestros abuelos ya están con sus móviles. Lo que pasa es que nos faltan arquitectos; nos faltan ingenieras. En volumen, como sociedad, nos falta que nos guste aprender esto por el impacto que tiene. Necesitamos divulgar mucho mejor que estamos construyendo una nueva sociedad, y que en esta sociedad debe tener cabida todo el mundo. Debemos ser constructores. No podemos esperar a que nos la construyan. Debemos ser motores del cambio.

Por eso, animaría a las chicas que ahora están en ese momento de decidir su carrera a apostar por las STEM. Pero no solo a las chicas. Las mujeres que ya están en sus ocupaciones, en sus profesiones, que aprovechen para digitalizarse. Y también a muchos de los hombres, que se animen a sumar, a ser más diversos.

Andalucía Conectada: Entonces, ¿van a hacer falta especialistas en blockchain en un futuro? ¿De qué se van a encargar?

Montse Guardia: Hasta ahora hemos dicho que se necesitaban muchos científicos de datos para el Big Data. Creo que ese mensaje está bien, pero en blockchain lo que se necesita son ingenieros de backend y de cloud. Ni el cloud ni el Java son lenguajes de frontal de móvil, no son lo que hasta ahora hemos visto. Hasta ahora, en tecnologías de la información, hemos trabajado mucho en saber cómo programar una app, o en cómo hacer el diseño y el frontal de una web. Eso está muy bien, pero lo que necesitamos en blockchain son constructores del relacionamiento tanto en software (cloud computing, Java…) como funcionales. Necesitamos gente que venga del mundo funcional, o sea, que no sea ingeniera de base, pero que pueda aprender una cláusula digital, es decir, «si pasa esto, haz esto otro». Estos tipos de perfiles más funcionales orientados a la parte de automatización de instrucciones por un lado, y menos funcionales y más tecnólogos, para la parte de backend, por otro, son ya necesarios para el blockchain.