Andalucía Conectada

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Los tres últimos ases de Minerva

Oslice, TravelFine y Firmafy son las ganadoras en 2021 de uno de los programas de aceleración de startups más prestigiosos de Andalucía. Industria 4.0, seguros personalizados de viajes y firma digital son sus propuestas de valor.
Startups del sur

El programa Minerva es uno de esos casos de colaboración público-privada que podrían utilizarse como referencia en cualquier manual de emprendimiento tecnológico. Esta aceleradora respaldada por la Consejería de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades  y Vodafone dispone de recursos, conocimientos y prestigio, de ahí que las tres startups ganadoras de cada edición anual representen no sólo una promesa, sino también un termómetro del mercado y sus tendencias.

En 2021, las vencedoras son Firmafy (Granada), TravelFine (Sevilla) y Oslice (Jaén). La primera permite rubricar documentos de forma legal y digital a través de una aplicación pensada para eliminar trabas burocráticas y facilitar la vida a las empresas y sus trabajadores. La segunda plantea seguros de viajes personalizados que incluyen contingencias inéditas como una anulación forzosa por covid. Y la tercera está especializada en la automatización de procesos industriales a partir de instrumentos de visión artificial.

La irrupción de Firmafy se explicó recientemente en Andalucía Conectada. A partir de una compañía familiar dedicada al empleo y la formación, Fran Cortés, hijo de emprendedores, moldeó una solución nacida como tantas veces de una necesidad: cada vez que se cerraba un contrato, la empresa contratante, el trabajador y la asesoría debían rubricarlo, de modo que un documento podía fácilmente regresar a la oficina al cabo de un mes.

Francisco Cortés
Francisco Cortés – Firmafy

¿Y si estos contratos se recibían en el móvil, se firmaban con el dedo y se devolvían instantáneamente al remitente? Ésa fue la idea de Cortés y ése es el cogollo de Firmafy, que ofrece no obstante otras funcionalidades adicionales.

A Cortés, el programa Minerva le aportó tres cosas: una panorámica profunda del ecosistema startupero andaluz y de las reglas de juego (mentores, inversores, incubadoras, hubs y networking), una admiración sincera por algunas de las iniciativas con las que compartió tiempo y adiestramiento (incluida Oslice, prueba del fino olfato del granadino) y, obviamente, la repercusión del galardón.

Volar tranquilos

Una experiencia difícil empujó a Antonio Platero a crear TravelFine con el viajero del siglo XXI en mente y las dificultades derivadas de la pandemia en primer plano. Nadie antes había planteado coberturas adaptadas a un fenómeno tan imprevisible como agotador. El éxito es incontestable: esta plataforma ha asegurado ya a más de 100.000 viajeros.

Platero describe los tres ejes de la propuesta de valor de TravelFine. “Se trata de seguros de viaje a medida” con hasta ocho productos (vacacional, estudiantes, larga estancia, esquí, etcétera). Estos seguros se ofrecen a través de un servicio multicanal (llamada de teléfono, whatsapp, chat y app) y con la garantía de que los agentes de la startup siempre están conectados y disponibles para atender cualquier requerimiento.

Antonio Platero - Travelfine
Antonio Platero – Travelfine

“Un seguro a medida se adapta a cada cliente: no es lo mismo un viaje de negocio que uno de estudios, o unas vacaciones que una larga estancia. TravelFine dispone de 35 causas de cobertura. Y esta flexibilidad e iniciativa quizás explique nuestra progresión: en 2020 nuestra facturación creció un 12% y en 2021 otro 25%. Pero es que en enero de este año ha repuntado un 265% respecto a enero del año anterior”, informa el CEO de la startup sevillana.

Con un cliente promedio de entre 24 y 55 años (mayoritariamente femenino), Platero confía en el salto cualitativo que supondrá la app de TravelFine, que ya permite llamadas internacionales gratuitas 24 horas y 365 al año y que ultima tres posibilidades más: el chat médico, las vídeo-consultas y la expedición online de recetas.

“Me considero apolítico -expone el CEO-, pero gracias a programas como Minerva hemos aprendido a sacar la máxima rentabilidad al negocio, a dominar las métricas y a saber cómo se obtienen recursos sin perder el control de la startup. Estas incubadoras son necesarias para que el emprendedor pueda crecer rápido y con conocimiento”.

Ojo de halcón

Desde Alcalá la Real (Jaén), Oslice simboliza la cultura del pivotaje tan propia del emprendimiento. Aunque su cámara de visión inteligente para supervisar y mejorar procesos industriales es el producto estrella, el hecho de que aún esté en desarrollo ha animado a esta compañía a ampliar portafolio con una división de consultoría que “pretende acercar la tecnología a la pyme”, la modernización y automatización de maquinaria existente y los controles de calidad mediante internet de las cosas.

Equipo de Oslice
Equipo de Oslice

Óscar Cáceres (CEO) detalla estos procesos de mejora y control. “Las máquinas se conectan a nuestros servidores y así obtenemos información de muchos parámetros importantes para el empresario, por ejemplo, el tiempo que la máquina podría estar apagada por el coste de la luz o errores repetitivos derivados de la mecánica. Respecto a los controles de calidad, el cliente nos comunica el problema y nosotros instalamos sistemas de visión e iluminación aportando además el software. Son soluciones específicas para cada caso”.

Con más de 30 clientes repartidos por España y parte del extranjero, Cáceres admite que el storytelling de una startup dedicada a la industria es menos sexy de lo habitual, circunstancia que redobla el desafío y magnifica el reconocimiento de Minerva.

El paso por la aceleradora, afirma el CEO, “ha supuesto un antes y un después para Oslice porque se tocan todos los palos: gestión, regulación, acción comercial. Diría que participar en un programa así te cambia completamente el chip. Nosotros veníamos de empresas convencionales y desconocíamos el mundillo startup”.

En Andalucía, continúa Cáceres, “hay potencial, hay emprendedores y hay herramientas para tener visibilidad. Antiguamente se palpaba el miedo a contratar startups, pero las tornas están cambiando hasta el punto de que hay empresas que prefieren que una startup les desarrolle hoy el producto”.

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