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Diccionario de las oportunidades

No existe mejor fórmula para captar la atención del inversor que analizar cuidadosamente las últimas tendencias del mercado. Entre los sectores con más tirón para las startups destacan las apps de productividad, el inmobiliario, la logística y las finanzas.
Más digital

En constante expansión, el emprendimiento tecnológico no entiende de monocultivos. Durante los últimos años, el ecosistema ha diversificado sus esfuerzos con el resultado ya conocido: la transformación digital impregna hoy cada poro del tejido productivo.

Aunque las tendencias cambian, algunos sectores destacan sobre el resto por el interés que despiertan entre los inversores y el capital riesgo, forjándose operaciones de tal dimensión que permiten a España disponer al fin de sus primeros unicornios (compañías valoradas en más de 1.000 millones de euros).

Este diccionario incluye los verticales que más recursos captaron en 2021, según los datos del Observatorio de Startups de la Fundación Bankinter, pero se añaden tres entradas de especial interés estratégico: el agrotech, crucial en una región tan volcada con la agricultura como Andalucía; los videojuegos; y el blockchain.

Echa un vistazo a los sectores tecnológicos con más futuro en Andalucía. Clic para tuitear

Negocio-productividad (796,4 millones levantados en 2021). Sean pymes o grandes corporaciones, las empresas necesitan simplificar sus procesos, eliminar burocracia y responder a la cultura de la rapidez en la que se ha instalado el consumidor. El efecto Amazon existe y es despiadado, afectando cualquier fallo en la cadena de producción a la imagen de una compañía.

Desde Andalucía, una de las propuestas más interesantes en este vertical es la de la granadina Firmafy, cuya solución arranca de raíz el problema con una plataforma que permite firmar digitalmente cualquier documento en tiempo real y devolverlo desde el móvil o cualquier otro dispositivo.

Equipo-FIRMAFY

Inmobiliario (689,5 millones). En apariencia, el oficio no se presta a revoluciones tecnológicas: al fin y al cabo se trata de enseñar una vivienda y enumerar sus características básicas. La pandemia, sin embargo, empuja a muchos compradores a tomar sus decisiones directamente en la distancia.

La malagueña Datacasas Proptech es un ejemplo perfecto de adaptación a los nuevos tiempos. Con una plataforma tecnológica propia, ofrece la posibilidad de visitar virtualmente las promociones en venta, aspecto clave cuando la clientela se ubica sobre todo en el norte de Europa.

La llegada del metaverso, aún en ciernes, permitirá darle una vuelta de tuerca adicional a una esfera que necesita reinventarse. Si la realidad virtual es el hoy, el mañana equivaldrá a una inmersión tal que el visitante será capaz de pasear por cada estancia, asomarse a la ventana o encender la chimenea.

Logística-movilidad (562,7 millones). Las ciudades inteligentes están íntimamente ligadas a la sostenibilidad. Bajo este paraguas afloran ideas llamadas a convertir el espacio urbano en un tablero más amable, limpio y habitable donde el transporte juega un papel crucial.

Para las entregas de última milla destaca la propuesta de Scoobic, cuya flota de vehículos eléctricos mitiga de un plumazo el inconveniente de las emisiones contaminantes. Solum, por otra parte, comercializa un sistema de recarga para patinetes y bicicletas, dos medios alternativos cada vez más usados para desplazamientos cortos.

Que el venture capital mire con buenos ojos este vertical es significativo. La revolución iniciada por Tesla en el mundo del motor tiene aquí una especie de prolegómeno. Soluciones a pequeña escala como anticipo de remedios a escala mundial.

SCOOBIC

Fintech-insurtech (541,9 millones). Fintonic marcó el camino en una de las áreas más reguladas y rocosas de la economía. Pese a las reservas iniciales del consumidor y ante el escepticismo de la banca tradicional, las finanzas son hoy uno de los caladeros de la startup, con aproximaciones que van desde las apps de ahorro para millennials (Goin) hasta los préstamos sostenibles (La Bolsa Social), pasando por herramientas de control en las facturas habituales (Polaroo).

En Andalucía, y en un vertical que los analistas agrupan junto a fintech -los seguros inteligentes-, sobresale TravelFine, con 35 causas de cobertura, una alta personalización de las pólizas, llamadas internacionales gratuitas y asistencia 24 horas y 365 días al año. Esta empresa sevillana fue pionera en la introducción del covid como motivo de anulación de un vuelo o unas vacaciones.

Software as a service (SaaS) (350,8 millones). Uno de los cajones de sastre del emprendimiento tecnológico, con tantas opciones que a veces resulta difícil delimitar su contorno. Gracias al auge de la informática y al abaratamiento de las herramientas de diseño necesarias, cualquier startup es capaz actualmente de urdir desde cero programas con alto valor añadido.

Paradigmático es el caso de los cordobeses de Genially, cuyo software compite de tú a tú con productos como el PowerPoint de Microsoft.

Aunque podría identificarse también con la etiqueta de la movilidad, la malagueña Logistiko despunta por su herramienta para pymes de reparto de última milla, que permite gestionar todas las operaciones de forma eficiente y coordinada.

Logistiko

En el ámbito de la construcción, llama la atención Check to Build (C2B), el ojo de halcón de los proyectos de infraestructuras, construcción e industria 4.0. Su plataforma permite seguir paso a paso la evolución de una obra, detecta errores de cálculo y ejecución y ahorra un promedio de 15 horas de trabajo por cada supervisión.

Salud y bienestar (196 millones). En una era donde la esperanza de vida rebasa los 80 años, monitorizar la sanidad, multiplicar recursos y buscar nuevas fórmulas de prestar este servicio esencial del Estado del bienestar son misiones que abren inmensas oportunidades.

Quizás la aproximación más llamativa sea la de los robots de compañía japoneses, pero no hace falta ir tan lejos para encontrar iniciativas punteras como Universal DX, que prepara un test de detección precoz del cáncer de colon; Acurable y su wearable para diagnosticar la apnea obstructiva del sueño; o Limnopharma y sus terapias contra diferentes enfermedades de la retina.

e-Travel (173,6 millones). En una región donde el turismo representa alrededor del 13% del PIB es bastante previsible que surjan empresas especializadas en la materia.

Dos son las startups que en los últimos años han agitado el panorama del emprendimiento. Una, la más veterana, es Glamping Hub, considerada por muchos pionera en Andalucía, con sedes en Sevilla y Denver, fuertemente internacionalizada y con un planteamiento similar al de Airbnb pero aplicado a los alojamientos de naturaleza.

La segunda, de más reciente creación, es Kampaoh, que da una vuelta de tortilla al concepto del camping, tal y como explica su fundador, Salvador Lora, en esta entrevista.

kampaoh

Edtech (101,2 millones). Que la educación se ha descentralizado es innegable. Más que el título oficial, ahora son las habilidades las que refuerzan el currículo: idiomas, oficios y rudimentos informáticos pueden aprenderse desde casa, con flexibilidad y sin invertir cantidades exorbitantes.

El sello andaluz se deja ver aquí de tres formas: las matemáticas y la comprensión lectora son patrimonio de Smartick y su app para niños de entre cuatro y 14 años; el inglés se enseña en Twenix, donde la conversación con profesores nativos importan más que la gramática; y los apuntes universitarios se toman en Wuolah, un repositorio que permite a los alumnos más aplicados ganar dinero y a los demás mejorar sus notas.

Agrotech: Si el campo consume el 70% del agua disponible, la agricultura de precisión ha venido para quedarse, tal y como demuestra Ornavera, que recurre al internet de las cosas y la inteligencia artificial para predecir el rendimiento y la calidad de la cosecha.

Parecida es la solución de Agrow Analytics, que recurre a los satélites de la Agencia Espacial Europea para indicar al agricultor dónde, cuánto y cuándo regar.

Y galáctico es el objetivo de Innoplant, que colabora con The Green Moon Project en el primer experimento para plantar semillas en la Luna replicando sus condiciones en la Tierra con suelo volcánico de Lanzarote.

Blockchain: El dinero en efectivo y las tarjetas se han topado con un nuevo competidor, las cadenas de bloques o blockchain, cuya principal característica consiste en mejorar la seguridad de los envíos al fragmentar la información en pequeñas unidades.

Una de las tecnologías que mejor aprovecha este fenómeno, el bitcoin, está en el punto de mira de quienes buscan nuevas fuentes de ingresos o acercarse a otro público. Los NFTs (tokens no fungibles) también tienen tirón entre los nativos digitales como método para garantizar la propiedad de las obras digitales.

Ubicada en Sevilla, Vestigia Blockchain aprovecha las cadenas de bloques para automatizar las decisiones operativas de empresas (rastreo de piezas, control de embalajes, trazabilidad de repuestos, protección contra falsificaciones) en ámbitos como la salud, la industria y la agricultura.

KAIKOO

Videojuegos: La industria del videojuego mueve cifras de miedo. En 2021, según la consultora Newzoo,  facturó cerca de 160.000 millones de euros e involucró a 3.000 millones de jugadores, casi el 40% de la población mundial. Estudios de diseño, fabricantes de hardware y compañías de esports confluyen en un tablero al que no se le adivina el techo.

Andalucía exhibe aquí cierto poderío, con equipos profesionales como los Giants; firmas sin parangón como OWO, que ha desarrollado una chaqueta háptica para multiplicar por diez la experiencia sensorial del jugador; plataformas como Kaikoo, destinada a mejorar el rendimiento de jugadores y entrenadores con estadísticas exhaustivas; y herramientas como Kronte, especializada en confeccionar torneos amateurs de esports con análisis de resultados de los participantes, puntuaciones en tiempo real, ajustes de nivel entre competidores y un sistema anti-tramposos.

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